Mi querido buen amigo Señor Don Juan Facundo Quiroga.
1º Cuando estaba para despachar la mucha correspondencia que
tenía detenida de usted por causa de las enfermedades que me habían postrado, y
traían mi ánimo en tal abatimiento que creí ya no poder volver al Gobierno,
recibí por el correo en el mismo día 28 de febrero en que he contestado a todas
sus cartas detenidas, su apreciable del 26 de diciembre sin saber cuál ha sido la
causa de tanta demora en* venir a mis manos.
Me dice usted que los unitarios no necesitan mortificarse
mucho para lograr su fin, porque nosotros mismos debemos darles el triunfo,
como consecuencia de nuestra falta de virtudes. Ello no sería así si tuviésemos
la virtud de subordinarnos a la escuela de la experiencia para no preferir
entregarnos a las afecciones que nos hacen criar las invenciones o las
realidades, abandonando el objeto esencial de la causa y lo que nos lleva a su
fin. Yo por mi parte protesto no seguir haciendo más que sacrificarme,
desvelarme y compadecer los extravíos tales como los de la carta en copia,
procurando que la prudencia y la indulgencia no me abandonen, teniendo siempre
por norte de mis acciones la obra principiada, cosa que al fin no vengamos a
ser las víctimas, y que los vencidos no se sobrepongan.
2º He leído la carta en copia que usted adjunta 1 a su citada que contesto, y
su lectura al paso que me ha llenado de asombro, es para mí el documento de la
muy grande confianza que a usted merezco, y que jamás olvidaré. La ingratitud y
la infidencia son las verdaderas muestras del espíritu que contiene el contexto
de esa miserable carta, que no sé cómo haya habido atrevimiento para escribirla
o aconsejarla. Mi conciencia está tranquila, y puede sin encogimiento asegurar
que la relación que contiene dicha copia es tan contraria a la verdad como
ofensiva a la amistad. No poco tendrá que padecer el que la dictó cuando vea
que ella no ha producido los efectos de desunirnos que tal vez se propondría;
pues me atrevo a dudar que quién sabe si el que la firmó no ha* sido
sorprendido por el intrigante que la escribió, cuyo dictado y estilo conozco
claro.
4º Hay males necesarios y que es preciso marchar por sobre
ellos buscando el remedio en las oportunidades. Algún día nuestras
explicaciones podrán hacerse hablando, y entonces nos entenderemos, sin tener
por qué recurrir al uso de la pluma. Entre tanto yo puedo gloriarme de que soy
un buen amigo, así como lo soy del país, y que siempre fiel y consecuente jamás
desmentiré que para todo soy honrado.
5º No puedo sin embargo dejar de expresar que lo que se dice
en dicha carta relativamente a la Constitución envuelve una conducta tanto más
extraña para mí cuanto que claramente he manifestado siempre, y esto
mismo" repetí en el Rosario, que ardo en los mejores deseos por ver
constituido el país; pero que por lo mismo que tales son mis íntimos deseos, no
quisiera verlos malogrados por falta de un poco de espera, para lograr la
verdadera oportunidad, y porque temo mucho que la precipitación vuelva a
sumergirnos en un abismo de males insondables, por no haber aguardado el tiempo
necesario de dos años o diez y ocho meses, que acaso sea bastante, y que no es
un largo período si se considera la grande obra que es la constitución, y lo
que vale afianzarla de una manera sólida.
6º Quedo impuesto del contenido de las notas que usted me
incluye para conocer el estado de la Provincia de Salta. En estas
circunstancias he recibido su apreciable del 21 de enero próximo pasado y por
ella veo que los enemigos no podrán prevalecer, advirtiéndole por conclusión
que al señor Ruiz se le dice cumpla siempre con cualquiera orden que usted le
diere.
7º Remito ese poncho por creerlo prenda de usted, y que le
será grato que vuelva a su poder. Tuve noticias de él y recomendé al cura de
San Nicolás de los Arroyos su diligencia. La carta adjunta le impondrá cómo fué
adquirido y cómo me ha sido mandado.
8º Adiós amigo. Me complazco de reproducirle que como tal
puede disponer lo que guste. De usted su afectísimo compatriota.
Juan Manuel de Rosas

No hay comentarios:
Publicar un comentario